
Eran las 8 de la noche y en mí todo encuentro clandestino, se había convertido en la única manera de estar a su lado. Algunos meses atrás, me reconfortaba tan solo con mirar sus hermosos ojos, que en mi imaginación, danzaban al compás de la luna, sin embargo no sé porque esa noche, quise salir corriendo sin mirar atrás. Era la primera vez en que nos veríamos a solas, la primera noche, en la que por fin saldríamos de aquella máscara, de la cual nos habíamos hecho cómplices. “Deseaba tanto que la noche no terminara, tanto que era capaz de creer en cada una de las palabras pronunciadas por aquellos labios que algún día sentí descubrir entre sueños”. Jamás dije nada que me pusiera en evidencia, tan solo atinaba a refutar cada proposición bien compuesta que según yo, era una vil y malintencionada mentira. No sé porque pensaba así, era este un miedo indiscutible, de eso no cabe duda. Refugiaba mis sentimientos imitando cada uno de sus gestos, sutiles caricias que le hacía con tanto fervor a mi ensortijado cabello, era hora de cambiar de rumbo, de respirar otro aire, de imaginar mi vida al lado suyo. Me miraba con los mismos ojos de siempre, con esas frenéticas ganas de quedar atrapados en aquel beso, aquel beso que esperábamos los dos con tantas ansias. Finalmente sucedió, me beso, un vaho de flores inundo la habitación, sus suspiros me desnudaron el alma, tenia esa actitud piadosa y despiadada a la vez, pude sentir aquellos sentimientos, que pensé había dejado olvidados en aquel sombrío baúl de los recuerdos. Mientras pensaba ya es tarde, me tengo que ir; algo en mí me detenía, no pude responder a ninguna de sus preguntas, tan solo sabia que era la persona que esperaba, la única persona que podría hacer que recuperara la confianza en mí y en todo lo que podía ser capaz de sentir. Sé que no puedo retroceder el tiempo, ni pretender encontrarme una vez más con él, no puedo hacerlo porque ya no esta presente en este mundo. Cuando me reúna con el en el cielo, deberé decirle que en mí dejo su efecto, que jamás conocí a nadie tan especial, todo esto sucederá mientras nos detenemos en el tiempo.




2 comentarios:
A veces uno quisiera guardar lo bueno para siempre, lo malo es darse cuenta que eso es imposible.
yo guardo uno de recuerdo el que te provoco un temblorcito ..ufffff que escalofrios de recordarlo.
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