miércoles, octubre 11, 2006

¿Y tú a quién admiras?



Seguramente las respuestas varían y eso esta perfecto. Cada uno de nosotros tiene un modelo a seguir, un ídolo y con eso no me refiero exclusivamente a las personas que se paran en un escenario y nos entretienen al compás de su danza, canto o su voz. En primer lugar admiro a las personas por su perseverancia y el empuje constante que trasmiten en sus acciones. En segundo lugar los valores que poseen y ponen en práctica cada día, permitiéndonos aprender de ellos. Debemos admirar la vida y agradecer la existencia, saber para qué vivimos y qué es necesario hacer para vivir bien.

Atrevete a mi medida


Atreverse a hacer los que nos dicta el corazón es algo en lo que nadie ya confía, mayormente las personas se dejan guiar por la razón que es lo más sensato, pero se olvidan de ponerle una pizca de sensibilidad al asunto.
Atreverse en primer lugar es caminar por donde nunca nadie antes ha caminado, hacer lo que nunca nadie ha hecho y dejar tus propias huellas.
En segundo lugar atreverse, es cambiar las formas, los fondos, las medidas, innovar y crear nuevas perspectivas de vida, que a largo plazo dejarán enseñanzas a quienes deseen formar parte de ella.
En fin atreverse es olvidar los prejuicios, dejar correr tus impulsos como el viento recorre tu cuerpo. Es olvidar por un momento tus miedos y enfrentarlos sin temor a caer sin poder levantarse.