viernes, mayo 21, 2010

Liberación: Poesía.

I
Para no romper las olas con su llanto
Ella guarda silencio.
Llena de rencor ajeno su corazón se encoge en un reto imposible de asir.
La tristeza se impone como la solemnidad del gato que entre la noche se dispersa
imposible de de ver, imposible de amar.

II
Que su sombra el sol derrita
Que juegue a detener el reloj de la plaza
Que juegue a no verme
Que sacuda el polvo de los rincones que jamás tocó
Quién más que él que sabe lo que ha divido.

III
Si volvieras mis caderas a cimbrar,
con suave lino y frenesí.
No habría duda que nos separe,
Un cuarto menguante, el lugar perfecto
Y casí al hastío sobrenatural
el sudor nos convertiría en uno.